Antes del siglo XX, es muy difícil encontrar mujeres matemáticas con aportaciones de primera línea. Lo realmente sorprendente es encontrar alguna en unas sociedades en las que el papel atribuido a la mujer, y por tanto su educación (incluso en las clases privilegiadas) las impedía acercarse al universo científico, limitando su educación a una cultura musical y literaria, en el mejor de los casos, claro. Las contribuciones de la mujer al mundo de las matemáticas tienen doble valor, porque se produjeron en entornos adversos, e incluso hostiles, llegando incluso al heroísmo.

A lo largo de la historia ha habido muchas mujeres que han investigado y estudiado matemáticas, pero que la sociedad no les ha reconocido su labor. Todas ellas pudieron dedicarse a esta ciencia a pesar de las dificultades que se les presentaba, aunque pudieron hacerlo, además de por su tesón, esfuerzo e inteligencia porque pertenecían a familias de alto nivel económico y social.
Algunas se vieron envueltas en la leyenda, otras necesitaron utilizar seudónimos para ocultar su personalidad y no ser rechazadas por sus colegas. Muchos de sus éxitos parecen vinculados a padres, maridos, hermanos o colaboradores, en una casi obligada renuncia de autoría. Hasta el siglo XVIII no se contempló la instrucción a las mujeres, cuando hubo la necesidad de mano de obra con una cierta cualificación, debido al desarrollo industrial.
Algunas mujeres fueron las siguientes:


Teano:
La primera mujer matemática de la que se tiene noticia fue Teano en el s. VI a.C. Era hija de Milón, mecenas de Pitagoras. Teano fue una destacada discípula de Pitágoras, y se casó con él.
Hipatia:
Siglo IV d.C. Era hija de un profesor de matemáticas de la universidad de Alejandría. Dicen que era muy guapa y que tuvo muchos pretendientes, pero rechazó todas las proposiciones matrimoniales. En aquella época en Alejandría había una gran tensión social, debido a los esclavos y a la iglesia cristiana. Cirilo, el arzobispo de Alejandría estaba enfrentado a Hipatia y un día una multitud fanática, seguidora de Cirilo, asaltó el carruaje de Hipatia, fue brutalmente asesinada y sus restos quemados y sus obras destruidas. Hipatia cayó en el olvido para toda la humanidad y Cirilo fue proclamado santo.
Maria Gaëtana Agnesi:
Fué famosa por sus tratados sobre las tangentes a curvas. Dió nombre a una curva: la bruja Agnesi. La razón de este nombre es la siguiente: En 1718, Grandi, que estudiaba la curva, le dió el nombre latino (en aquella época la gente culta escribía en latín) versoria porque la figura de la curva semejaba el de la ‘cuerda que dirige la vela’. Grandi tradujo al italiano versoria por versiera y la curva pasó a llamarse ‘la versiera’. John Colson, que tradujo al ingles el libro de Agnesi Instituzioni analitiche ad uso della gioventú italiana, confundió ‘la versiera’ (la curva) por l’aversiera’ (la bruja).

Sophie Germain:
En esta época la sociedad era muy machista y la mujer no podía dedicarse a tareas usualmente de hombres. Como Sophie no podía ingresar en la École Polytechnique, asumió la identidad de un antiguo alumno (Monsieur Antoine-August Le Blanc). La secretaría de la escuela le enviaba por correo los apuntes y problemas y respondía las soluciones por correo. Al cabo de unos meses el encargado de curso. Sophie admiraba a Gaüs, le escribió, haciéndose pasar por Le Blanc, comunicándole sus descubrimientos matemáticos.
Emmy Amalie Noether:
Se dice que ha sido la matemática más grande de la historia de las matemáticas. Tuvo que vencer muchas dificultades para estudiar matemáticas, porque en ese tiempo a las mujeres no se les permitía estudiar, oficialmente, en las universidades alemanas. Cuando se doctoró en la Universidad de Erlangen (1898) el senado académico declaró que la admisión de mujeres estudiantes “subvertía todo el orden académico”. Es famosa por sus trabajos sobre teoría de ideales.
GRACE MURRAY HOPPER
Por eso queremos recordar a esta mujer pionera en computación, que dedicó su trabajo a la programación de aquellos ordenadores que comenzaban a ser sofisticados y cuya dedicación nos ha dejado lenguajes de programación y herramientas tan útiles como un compilador. Grace Murray Hopper se graduó en matemáticas y física en los EEUU y se doctoró en matemáticas.
Grace, después de diez años de dedicación a la docencia, entró a formar parte de la marina, donde debido a su gran capacidad en matemáticas, le fueron encomendadas actividades del departamento de inteligencia en las que se programaban y mejoraban los ordenadores. Sus colegas estaban asombrados por su eficacia como informática y matemática.
EMMA CASTELNUOVO
Es una profesora de Matemáticas de Secundaria italiana, concretamente de Roma. En 1946 da una conferencia y escribe un artículo sobre El Método Intuitivo para enseñar Geometría en el Primer Ciclo de Secundaria. En 1952 publica su libro de Aritmética I Numeri para alumnos de primer ciclo de Secundaria. Ha dado muchos cursos y conferencias tanto en Italia como en otros países y participa en casi todos los congresos y comisiones nacionales e internacionales sobre educación matemática.
Ha dado clases a niños nigerianos. Ha estado en España en varias ocasiones. Concretamente en Cantabria dos veces. Su nombre lo lleva una sociedad de profesores de matemáticas de Madrid.

EDNA PAISANO
Estudió en Washington, siguiendo el ejemplo de su madre, quien había finalizado sus estudios como maestra en educación especial y fue galardonada por la National Educational Association. Sin embargo, Edna estudió trabajo social, y reflexionó sobre el poder de la estadística como herramienta. Completamente convencida de que el estudio de esta ciencia podía ayudar mucho a mejorar la situación de su pueblo. Edna utilizó modernas técnicas estadísticas para mejorar la calidad de estos censos y mediante grandes esfuerzos en áreas muy relevantes de las matemáticas como programación de ordenadores, demografía y estadística, y coordinando diversas campañas de información publica, puso de manifiesto ante la sociedad americana la importancia de la recogida de datos.

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